Si decimos que somos un creyente en JESUS entonces decimos que hemos obtenido una nueva vida. O sea, hemos nacido de nuevo, por lo tanto es necesario vivir bajo esa nueva vida sin importar lo que la ley del hombre diga. Un buen ejemplo es el siguiente:
Mi madre parió a un bebé en 1969, ese fui yo, la cual me hace tener 54 años en el 2023, eso es según la ley del hombre y de la naturaleza. Según la ley de Dios o Jesús, el nuevo nacimiento tiene otra linea de tiempo ya que en ese nuevo nacimiento todo viene a ser una vida muy distinta a la que hemos sido acostumbrado naturalmente. En mi caso, yo nací de nuevo en 1992, la cual me hace tener 31 años según la ley de Jesús. Para muchos, eso es inconcebible pero es la realidad de las cosas.
La misma analogía se aplica al lugar de nacimiento o el lugar donde vives en la actualidad. Cuando alguien te pregunta, “¿De dónde eres?” inmediatamente contestas, “Soy de Perú”, “Soy de México”, pero para el creyente eso es un grave error.
Un creyente en Jesús no debe decir que “es de x país” en esta Tierra. Puedes decir que vives en x país pero no se puede decir que eres de ese país por la sencilla razón que si eres de esa nación debes practicar todo lo que esa nación exige a sus ciudadanos. Ese país se apega a ciertas condiciones, culturas, y creencias que un creyente en Jesús no esta en la mínima condición de aceptar o practicar esas convivencias. Por lo tanto, yo puedo decir, “Vivo en Nicaragua, pero soy de la Patria Celestial (o del Paraíso).”
La oracin
MAS INFORMACIÓN EN BREVE…
