Por el PROFETA JUAN
En el nombre poderoso de Jesucristo, hoy levanto nuevamente la voz para recordar y afirmar lo que el Señor me ha permitido anunciar con anticipación: tiempos de frío inusual, nieve y cambios climáticos severos alcanzarán no solo a las grandes potencias del norte, sino que también tocarán regiones que por generaciones se han considerado tropicales, como Nicaragua, Honduras y otras naciones de Centroamérica.
Esta palabra no nace del análisis humano ni de conjeturas terrenales. Nace de la revelación que Dios ha puesto en mi corazón y que he proclamado una y otra vez: la tierra está entrando en una etapa de juicios correctivos, llamados a despertar conciencias, a sacudir la indiferencia espiritual y a volver el corazón del hombre hacia su Creador.
Señales visibles de una advertencia espiritual
Hoy vemos con nuestros propios ojos un clima extremo y horrendo manifestándose en diferentes partes del mundo. Frío intenso, nevadas históricas y temperaturas que rompen todo patrón conocido están azotando a México, Estados Unidos y varias regiones de Europa. No es casualidad. No es un ciclo más. Es una señal.
Jesús, el Señor de la creación, tiene dominio sobre los vientos, los mares y los cielos. Cuando la humanidad se aleja de Sus caminos, la creación misma gime y responde. Tal como está escrito, la tierra manifiesta los dolores cuando el orden divino es quebrantado.
El mensaje para los países tropicales
Durante años se ha pensado que el frío extremo y la nieve son imposibles en nuestras latitudes. Sin embargo, el Señor me ha mostrado que lo imposible para el hombre no lo es para Dios. Vendrán temperaturas fuera de lo normal; vendrá frío que sorprenderá a pueblos no preparados; vendrá escasez en algunos lugares y temor en los corazones que no han querido escuchar.
No lo digo para sembrar pánico, sino para llamar al arrepentimiento. Dios no se complace en el sufrimiento del ser humano. Él advierte antes de actuar. Él habla antes de corregir. Y cuando Sus profetas anuncian, es por amor.
Juicios que buscan restaurar
Estos eventos no deben interpretarse únicamente como castigos, sino como juicios redentores. Jesús está sacudiendo la tierra para rescatar almas, para romper la soberbia de las naciones y para recordar que fuera de Él no hay seguridad verdadera.
El frío que viene no es solo climático; es también espiritual. Muchos corazones se han enfriado en la fe, en la compasión y en la obediencia. Por eso el Señor permite que lo natural refleje lo espiritual.
Llamado urgente
Hoy exhorto a cada lector a volver su mirada a Jesús. A preparar su casa, sí, pero sobre todo a preparar su alma. A orar, a alejarse del pecado, a buscar a nuestro señor Jesús mientras puede ser hallado. Porque cuando el cielo habla, es sabio el que escucha.
Que este mensaje quede como testimonio: Dios ha hablado. La advertencia ha sido dada. El tiempo de reaccionar es ahora.
El que tiene oídos para oír, oiga lo que el Espíritu dice a las naciones.
Te habla,
Profeta Juan
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28/1/2026
